domingo, 6 de noviembre de 2011

MANUEL ALVAREZ BRAVO


Es un fotógrafo autodidacta cuyos trabajos destacan por la belleza y la sencillez característica de la fotografía en blanco y negro, al tiempo que transportan al espectador al mundo de lo simbólico. Comenzó su carrera en los años veinte. En 1925 ganó el primer premio en una competición fotográfica en Oaxaca. Dos años más tarde regresó a su ciudad natal y donde conocería a Tina Modotti, quien le introdujo en el ambiente intelectual y cultural de capital mexicana. La fuerza, la clase y el extraño son el principal atractivo de sus fotos.


Ha recibido todos los premios y reconocimientos a los que un artista puede aspirar: la beca Guggenheim, el Sourasky Art Price por la Secretaría de Educación Pública, el título de Maestro de Fotografía por el International Center of Photography de Nueva York, el premio Hugo Erfurth Internacional Photography por parte del gobierno de Leverkusen (Alemania), el Premio Peer por parte de Friends of Photography de San Francisco, el Premio Nacional de Arte (México); además, fue nombrado miembro honorario de la Academia de Artes de México y Officier de l'Ordre des Arts et des Lettres por el gobierno francés.
La obra de Álvarez Bravo ha sido exhibida en más de 40 exposiciones, tanto individuales como colectivas, y se encuentra en las colecciones de los más importantes museos, como el George Eastman House, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) y el Pasadena Art Museum. Murió en 2002.

Manuel Álvarez Bravo ha sido una influencia definitiva sobre la fotografía mexicana y latinoamericana. Su rechazo del pintoresquismo fácil, su ironía insistentemente ambigua, y su rescate de la gente común y su subsistencia cotidiana ha marcado un camino de altas exigencias para los fotógrafos de América Latina.





No hay comentarios:

Publicar un comentario